En estos días en que coinciden vacaciones estivales con la aplicación de nuestro injusto ERE, las bajas por stress y depresión y una evidente escasez de recursos en oficinas sólo paliada _ imaginaos cómo_ por la presencia de becarios cuya labor, ya sabéis, no puede ser sustituir a nadie de la plantilla, hemos tenido noticia de que, imaginamos por error, parecen haberse convocado reuniones a celebrar fuera del horario laboral , incluso en localidades que celebran su Semana Grande. Desde luego, hemos de empezar a pensar en lo primero, que es nuestra salud: no somos máquinas a las que se pueda forzar más y más y luego, también, acordarnos de nuestra familia que tiene derecho a disfrutarnos, desde peques a mayores, y en la que hemos de pensar porque es la única que nos va a cuidar si sufrimos, Dios no lo quiera, algún padecimiento derivado de nuestras condiciones de trabajo, sea éste cardíaco o depresivo. Allá cada uno con lo que provoca. Recordamos que Trabajo está funcionando para mantener la legalidad y que la empresa va a negar que nos obligue a trabajar a deshora. Cuidémonos que, sin plantilla, no hay negocio.