Se acaban de sacar de la chistera un nuevo sablazo, otra vez, para todo un colectivo que para nada lo merece. Tocarles el sueldo es ilegal y deleznable.

Mil y una veces nos hemos referido a la alevosía con la que los sindicatos firmantes del ERE de tres años y medio (el anterior a este y el único que ya no se podrá anular ni enmendar), les endiñaron unas tablas adicionales a nuestros compañeros y compañeras mal denominados directivos que pasan, seguramente, por ser quienes más horas, minutos y segundos echan al día pensando en su trabajo, sus oficinas, sus departamentos y, si nos apuras, en nuestra empresa.

Esos tres años y medio pasarán a la historia por muchos motivos y uno de ellos será por la salvajada de tablas adicionales que les colocaron encima de las reducciones urbi et orbe que colocaron a todo el mundo. Respondieron cobrando mucho menos, metiendo más horas y aguantando estoicamente más y más zanganadas.

A ellos mismos, en su día, les pusieron delante un contrato específico “para directivos” y que, en su mayoría, firmaron, recibiendo con ello ningún trato de favor y sí una bajada indecente en sus nóminas. Error. Firmarles a éstos es un error, como queda demostrado una vez más, ahora que, hasta los firmantes de cabecera, aparecen ante las personas afectadas rasgándose las vestiduras porque “les han vuelto a engañar”. MEN-TI-RA. Estáis en el ajo. Vais con ellos.

Porque con el acuerdo casi a punto de firmar de aquel ERE de los 3,5 años, advertido por otro compañero de la endiñada que suponían las tablas adicionales para directivos, su líder sindical del momento, por cierto manchego de toda la vida, le espetó al propio (y perdonadnos por lo soez, pero es que la expresión no es nuestra): “Esos, que se jodan”. Con todas las letras. Sólo costó oírlo para no dar crédito. Por cierto, a los “jodidos/as” les recordamos su derecho a creer ahora y votar (en su caso)  a los firmantes que, por supuesto tanto les quisieron y ahora, en esta nueva zozobra, más dicen que les quieren, todavía.

Y es que estas líneas quieren animar a abrir los ojos otra vez. Para ver la mentira de los que nos venden y plantar cara a la soberbia de quienes se erigen cada día en “mandamales”.

Porque, para saber mandar, primero hay que ser persona y ser ejemplar. Y nunca puede ser ejemplar quien adolece de no ser persona. Entre otras cosas, porque hay que tener una categoría personal que te acompañe a la siempre temporal y a merced de los vientos, categoría profesional.

Ahora, de lo que se trata, es de decirte que ya cobrarás en el 20,21 y 22, si todo va bien, lo que te van a quitar del fijo en el 17,18 y 19. ¿Y cuánto te quitan? Pues desde el 7,60% si ganas de 45.000 a 50.000 hasta el 19% si ganas mucho más. Y que el tema, como es voluntario, es un acuerdo. Pero que ellos te redactan y tú lo firmas. Pues bien. Callado está dicho: Que lo firme Rita.

Este intento de escarnio colectivo es, a nuestro entender, nuevamente ilegal. Y el último ERE, denunciable. Sí. Lo vamos a denunciar. Por inexplicable, por sus pactos subterráneos y su presunto conchabeo.

Y quienes abusan, de ésta y otras formas, de los compañeros y de la economía familiar de los compañeros y compañeras, que no estén tranquilos. Porque son denunciables también.

Debes saber que, en materia de juzgados, trabajamos ya en los tres frentes. Y las responsabilidades personales ya no pueden quedar impunes. Tanto dolor no puede salir gratis.

Por cierto, que sigue abierta casi sine die la convocatoria para optar a puestos directivos. Suponemos que, en medio de semejante crisis de vocaciones, ahora corra más la gente a apuntarse dado el trato ¿preferente?.

Compañero y compañera directivo/a: es hora de empoderarse y plantar cara. Que se lo firme Rita la firmaora. Nadie está obligado a firmar contra sí mismo. O, en su defecto, que se atengan a la legalidad y convoquen otro “paripé negociatorio” para que se lo bendigan los de siempre.

Que para seguir riéndoles éstas y otras gracias, a algunos siempre les faltará tiempo.