El revés judicial recibido por Liberbank no ha desviado al banco que preside Manuel Menéndez de su intención de recortar un 25% los costes laborales. La dirección de la entidad comunicó el miércoles de la semana pasada a los sindicatos su intención de abrir una nueva negociación, al tiempo que presentó un recurso contra la sentencia de la Audiencia Nacional que tumbó el ERE temporal que había comenzado a aplicar en junio.

A la espera de nuevas noticias de los juzgados, el plazo que Liberbank ha otorgado a los sindicatos para responder y volver a sentarse en una mesa de negociación es de 15 días. La reforma laboral aprobada por el Gobierno en 2012 establece un período de negociaciones máximo de 30 días, por lo que los plazos que maneja el banco surgido de la fusión de Cajastur (CCM), Caja Cantabria y Caja Extremadura pasan por que como muy tarde a la vuelta de Navidad se haya alcanzado un nuevo acuerdo laboral.

La entidad anunció esta nueva negociación después de que la Audiencia Nacional no sólo anulase el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) acordado por Liberbank con UGT y CCOO el pasado 25 de junio, sino también el ERTE unilateral que había anunciado unas semanas antes el banco, y que establecía, además de recortes de sueldos, suspensiones temporales de los contratos.

En concreto, con fecha el 14 de noviembre, y estimando parcialmente la demanda presentada por CSI y STC-CIC, a la que se unieron CSICA, CSIF y APECASYC, la Audiencia Nacional decidió anular las medidas impuestas, al entender que hubo “vulneración de la libertad sindical”, y condenó al banco a “reponer a los trabajadores en las condiciones anteriores a la aplicación de las medidas”.

Ante esta nueva negociación, los sindicatos, muy divididos tras varios desencuentros y cruces de acusaciones durante el último año, se encuentran en la tesitura de intentar acercar posturas para hacer un frente común.