EL PESO DE LA LEY

Ya ninguna reunión será secreta: O cumplen la ley
o soportan todo su peso.
Hay quien aún no se da cuenta de que la ley está por encima de la capacidad temporalmente otorgada a algunos para dar órdenes en materia laboral. Está por encima de nosotros y por encima del jefe y del jefe del jefe e incluso del mismísimo, de cuyo nombre no queremos acordarnos. En toda España, incluida Cantabria y hasta en Asturias, de donde parecen venir estos modos, la ley está por encima y, bajo ella, estamos los demás.
Bien. Por si acaso, por si alguien no se da cuenta de que, motu propio o escudado en órdenes de superiores o de superiores de los superiores (ésta más que a una organización recuerda a un monumento funerario del antiguo Egipto, con su base y su cúspide) vamos a aclarar los términos:
APECASYC va a poner todos los medios a disposición de los compañeros y compañeras afectados por recibir órdenes cuyo acatamiento pueda suponer infringir la ley, sea en materia laboral o cualquier otra, para que logren incriminar personal y directamente a aquellos quienes las profieran.
Concretando: que si no tienen la gallardía de dar órdenes de dudosa legalidad por escrito, nosotros sí ponemos a vuestra disposición la capacidad de demostrar ante la justicia quién es o quienes son quienes os espetan esas órdenes generalmente para tratar de que realicéis trabajos fuera de hora o del centro de trabajo y eso en pleno ERE.
Y dos advertencias, una para convocantes y otra para convocados o convocadas:
Para convocantes: Si dudáis de vuestra propia capacidad para controlar las palabras o las emociones, llevad el discurso escrito y revisado antes. No vaya a ser que lo dicho os comprometa. O decid sólo lo que podéis decir o le dais una leída a lo precocinado y punto.
Para los convocados y convocadas: En caso de duda, y a sabiendas de que sólo tenéis obligación de acudir a reuniones dentro del horario laboral, os recomendamos hablar poco, pero algo, para poder probar que estuvisteis en el hecho presuntamente denunciable, recabar cuantas más pruebas documentales podáis (escritos, fotos, grabaciones, etcétera) y, en su caso, solicitar al interlocutor ser acompañados, en calidad de testigos, de vuestros representantes sindicales. Para eso, también estamos.
Y que sepáis que no estáis solos ni solas, que si tres o cuatro tienen que poner la cara dura, detrás no estamos otros cuatro, sino 734.
Todos cuantos trabajamos en Cantabria, hartos de unos modos con los que vamos a acabar. Si bien es sabido que la “asturianá” es una canción regional, aquí bien parece tomar una nueva acepción sinónima al exabrupto. Así que más respeto a los y las profesionales de Cantabria y menos “asturianás” y salidas de tono. Porque, ya sabéis, Cantabria no traga

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