HOY EN MADRID

 

Convocada de forma inusual, en vísperas y por la tarde, se celebró, en un hotel de Madrid, reunión en la que se ha constituido mesa de negociación del ERE que nuevamente nos proponen.

La empresa ha entregado una documentación de partida que ahora toca examinar, complementar y sobre la que habremos de solicitar se aporten los datos que sean precisos para permitir nuestro estudio en profundidad del expediente que se encuentra sobre la mesa. Lo primero que habrá que discernir es si se justifica causa para volver a pedirnos un nuevo y concatenado sacrificio.

La siguiente reunión será el lunes 19, habiéndose  fijado ya incluso la siguiente que sería el mismo martes 20.

Será a partir de este momento cuando se entre en materia realmente y se expongan las contrapropuestas que, bien de forma unitaria o más habitualmente, complementaria, presentaremos desde la parte social y queremos creer, claro está, que todos lo hagamos en legítima defensa de nuestros representados.

Por nuestra parte, amén de constatar la rapidez en los movimientos que, a priori, conllevaría un temprano (y no sólo por reunirnos en dos días seguidos, que suele ser indicio evidente) y esperemos que amplio desarrollo de la propuesta inicial de la empresa ( hay mucho margen para ello), vamos con mentalidad abierta dado que entendemos existen soluciones mucho más imaginativas y que amplían mucho mejor la libertad de la plantilla a la hora de acogerse a unas u otras medidas que, a modo optativo, permitirían establecer mecanismos de conciliación de la vida personal y, al mismo tiempo, ahorros suficientes que permitan minimizar la obligatoriedad de reducciones para muchas personas que, legítimamente, aspiren a percibir, sin merma, sus emolumentos.

Como de ahorrar costes se trata y sabemos que eso es posible mediante adscripciones voluntarias a un abanico de medidas que entendemos ha de crecer (y mejorar en su dotación económica para hacerlas más atractivas al solicitante), no vemos pertinente, sino todo lo contrario, el comodín que, en forma de nuevo de movilidad geográfica ilimitada, parece pretender quedarse la empresa. Como esas medidas no ahorran, sino todo lo contrario y, casi siempre suponen más perjuicios que beneficios, no estamos por aceptar un nuevo trágala (y que cada uno de los que lo provocaron aguante su vela si es que siguen en las mismas) en el que no se limiten con claridad aspectos como número de afectaciones,fecha fin de las mismas, distancias, duración, reiteración y que no proteja, generosamente, a los colectivos afectados. Si se busca nuestro visto bueno, que es posible, vamos a hablar con franqueza de los temas que nos importan. Como es natural, con toda la seriedad y rigor y llevando al límite el diálogo. Hasta donde sea necesario. Falta, por supuesto, comprobar si el interlocutor tiene igual ánimo y voluntad. Y, sinceramente, esperamos y deseamos que así sea. Entendemos que un acuerdo que, de una vez por todas, no sólo no grave especialmente a la plantilla con origen Caja Cantabria, sino que la restituya en condiciones, es perfectamente posible. Nuestra labor primera será que ese hipotético acuerdo que, si ellos quieren, no nos parece tan difícil de alcanzar con nosotros, sea el que finalmente se adopte.

En esas estamos. El lunes, con nuestro cuartel general trasladado a Madrid, te seguimos informando.

Ánimo y fuerza.

 

 

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